Una casa de vacaciones en la Emilia-Romaña tiene mucho que ofrecer, aparte de la gastronomía, a los amantes del arte, cultura y arquitectura. La Emilia-Romaña es rica en patrimonio histórico y cultural y cuenta con tesoros únicos. Piense en el encanto de históricas ciudades como Módena y Rávena, con obras maestras del arte del mosaico, y la ciudad renacentista de Fer que pertenece al patrimonio mundial de la Unesco las casas rurales de Emilia-Romaña están a menudo en el campo y ofrecen calma y espacio.
Una visita a las ciudades artísticas de Bolonia y Parma merece la pena con certeza, pues ambas están repletas de arte, arquitectura y gastronomía. Bolonia, por ejemplo, es el centro gastronómico y tiene un casco histórico con incontables monumentos.
El paisaje varía de llano a ondulado, con campos de viñedos y pueblecitos pintorescos en las colinas, intercalados por castillos, abadías y mansiones. Al oeste está la Costa del mar Adriático, con 120 km, muy popular tanto entre italianos como alemanes y holandeses. Aquí encontrará amplias playas de arena y las famosas playas de Rimini, Riccione, Cesenatico, Cattólica, Cervia, Milano Marittima, o los siete pueblos de Lidi di Comacchio. Su casa de vacaciones en la Emilia-Romaña es la base de partida para unas vacaciones en la costa.
¡En resumen, la Emilia-Romaña ofrece de todo a los aficionados al sol, el mar, la gastronomía y el arte!