Con una longitud de 545 kilómetros, el Mósel es uno de los afluentes más largos del Rin. Entre Trier y Coblenza se encuentra el valle del Mósel, el lugar donde el Mósel se une con el Rin. La región del Mósel puede considerarse uno de los parajes más hermosos de Alemania. A ambas riberas del río verá magníficos castillos que se levantan sobre los extensos viñedos. Las uvas blancas se usan para elaborar el delicioso vino de Mósel, apreciado por muchos por su sabor dulce, estimulante y típicamente mineral.
Si quiere mantenerse activo se encontrará a gusto en esta región, pues podrá dar largos paseos y excursiones a través de colinas con árboles y acogedores pueblecitos rústicos. Las bicicletas y los paseos son muy populares aquí, y en invierno, en Eifel ¡Podrá practicar también el esquí de fondo! Tras un reconfortante paseo puede volver de nuevo a casa, a su casa rural del Mósel, donde puede tumbarse en el sofá con un buen libro.
Esta zona forestal es muy apreciada en primavera y otoño, debido a sus maravillosos colores, pero también en verano puede disfrutar y relajarse estupendamente aquí y naturalmente durante su visita no debe faltar un vaso de vino del Mósel! La configuración diferente de su paisaje con las mejores viñas le ofrece empinadas pendientes para aventuras y terrenos pizarrosos. Todos los pueblecitos del Rin tienen su propio vino local y las correspondientes fiestas folklóricas. Para muchos viajeros, el probar vinos en una de las numerosas bodegas locales es parte fija de una estancia en el Mósel.