Enclavado en el corazón de la Reserva Natural de Furlo, este encantador agroturismo ofrece un remanso de paz con piscina privada de agua salada, jacuzzi y un jardín completamente vallado, perfecto para una escapada familiar relajante. El alojamiento combina el encanto rústico con la comodidad y el espacio, lo que lo hace ideal para grupos y familias que buscan tranquilidad en la naturaleza.
A solo 15 minutos en coche se encuentra Acqualagna, donde podrá disfrutar de deliciosos platos a base de trufa en restaurantes locales o explorar pintorescas boutiques. Si le apetece un día de playa, la costa adriática y sus animados pueblos costeros están a solo 40 minutos. La ubicación de la propiedad dentro de un área natural protegida garantiza a los huéspedes una paz absoluta, aire fresco y paisajes impresionantes.
La casa incluye un acogedor salón con chimenea, una cocina totalmente equipada y varios dormitorios distribuidos en la casa principal y dos casas de huéspedes. Disponemos de amplio espacio para hasta 13 huéspedes, además de servicios para niños y opciones que admiten mascotas. Disfrute de comidas al aire libre en el patio o la terraza, dese un chapuzón en la piscina, relájese en el jardín o manténgase activo en el gimnasio compartido y el espacio para guardar bicicletas.
Los extras incluyen: televisión por satélite, reproductor de DVD, lavavajillas, varias cocinas, barbacoa, lavadora, cuna, trona y aparcamiento privado. Una biblioteca y un futbolín añaden diversión para todas las edades. Ya sea cenando bajo las estrellas o descansando al sol, este es un remanso de paz para reconectar con la naturaleza.