Esta casa de vacaciones de 300 años de antigüedad, cerca de Saint-Léon-sur-Vézère, combina la elegancia histórica con el confort moderno. Renovada con esmero para preservar su estilo Périgord, la casa cuenta con una decoración de buen gusto, un ambiente cálido y un espléndido jardín de rosas. La piscina privada, rodeada de coníferas, ofrece un remanso de paz, mientras que la amplia terraza y el tilo que la rodea invitan a disfrutar de tardes relajadas y noches acogedoras. Las familias apreciarán el espacioso césped, perfecto para jugar al fútbol, la mesa de ping-pong y la zona de juegos infantil. Los amables propietarios, que viven cerca, son discretos y estarán encantados de compartir consejos locales. Al no tener vecinos, los huéspedes disfrutan de privacidad, mientras que los propietarios utilizan la piscina ocasionalmente cuando no hay huéspedes. El bosque se encuentra a tan solo 200 metros, y el pintoresco pueblo de Saint-Léon-sur-Vézère, uno de los más bellos de Francia, está a un corto paseo, donde podrá disfrutar de restaurantes y todo lo necesario. Entre las atracciones cercanas destacan los espectaculares Jardines de Marqueyssac, los imaginativos Jardines de l'Imaginaire y los serenos jardines de la Mansión Eyrignac.
Para comer, disfrute del encanto ribereño del restaurante Carmen Guinguette o de las delicias gourmet de Le Petit Léon. Tanto si desea explorar yacimientos prehistóricos como relajarse en plena naturaleza, esta casa ofrece una escapada perfecta a la Dordoña.
Nota: La piscina está abierta de 10:00 a 19:00.