Ubicada en el corazón de un pueblo medieval, esta encantadora casa adosada de dos dormitorios ofrece una oportunidad única de alojarse en el mismo pueblo.
El espacioso jardín, rodeado de árboles, cuenta con piscina privada, tumbonas y zonas de estar al aire libre. La casa tiene una distribución inusual y peculiar que le aporta carácter y encanto. La cocina está bien equipada con hervidor eléctrico, tostadora, cafetera, vitrocerámica, horno, microondas y frigorífico, y la lavadora se encuentra en el sótano.
La panadería, la carnicería, el supermercado y los restaurantes locales se encuentran a poca distancia a pie, y se puede llegar a hermosas playas en coche en unos 30-40 minutos, ideales para excursiones de un día y explorar la costa. Hay aparcamientos cercanos..