Vida relajada en la costa
Ubicada en el encantador pueblo costero de Moraira, esta villa combina comodidad con impresionantes vistas al mar y amplio espacio exterior para relajarse. La piscina privada invita a refrescantes baños, mientras que la espaciosa terraza y el jardín vallado ofrecen rincones tranquilos para disfrutar del sol. Las tardes se vuelven memorables con una barbacoa o una plancha bajo las estrellas. Diseñada para familias o grupos, los luminosos espacios de la villa y su cocina bien equipada facilitan la combinación de relajación con comidas y reuniones compartidas.
Descubra las playas y la cultura
Desde la villa, las doradas arenas de La Fustera, Moraira y El Portet están a solo unos minutos, perfectas para nadar, practicar snorkel o buceo. Para los viajeros activos, la región también ofrece paseos a caballo, rutas de senderismo panorámicas y campos de golf cercanos. El histórico castillo de Moraira junto a la playa añade un toque cultural, mientras que las excursiones de un día a Valencia permiten visitar el Mercado Central y la Catedral. Los amantes de la gastronomía disfrutarán especialmente degustando tapas y vinos elaborados con uvas locales de Moscatel, un auténtico sabor de la Costa Blanca.
Comodidades para cada estancia
En el interior, el aire acondicionado y la calefacción central garantizan comodidad en cualquier época del año. Las habitaciones son espaciosas, y los múltiples baños facilitan las estancias en grupo. En el exterior, la cocina cubierta y las amplias zonas de estar son ideales para cenar al aire libre. Ya sea relajándose junto a la piscina, leyendo en el invernadero o disfrutando del café de la mañana con vistas, cada rincón de esta villa está diseñado para una vida costera relajada.